Seguramente nunca vas a tener la oportunidad de sentarte a leer esta carta, porque de hecho debo imaginar que tampoco debes tomar en cuenta que hoy deberías estar festejando el día del padre número 28.
Me gustaría tener la oportunidad de regalarte un minuto de mi tiempo para que por una vez en la vida sepas comprender lo que a veces me ha tocado sentir.
Hoy es el tercer domingo de junio, uno mas sumado a la lista de años que llevo viviendo… si miro hacia abajo, es una eterna escalera en donde todo lo veo minimizado por la alegría de haber sobrevivido a tanto y con tan poco, claro que tal vez esa frase te suene sin sentido, aunque puedo llegar a darte detalles de los sacrificios que he logrado hacer para estar donde hoy estoy, pero seria una perdida de tiempo, he notado con los años que mucho no logre captar tu atención.
Continue reading…